|
|
|
Este dispositivo electrónico envía impulsos al corazón para que mantenga el ritmo normal. Su implantación se realiza mediante una pequeña incisión debajo de la clavícula.
¿En que consiste?
Un marcapasos artificial es un dispositivo electrónico diseñado para producir impulsos eléctricos con el objeto de estimular el corazón cuando falla la estimulación fisiológica o normal. Estos impulsos, una vez generados, necesitan de un cable conductor (o electrocatéter) que se interponga entre ellos para alcanzar su objetivo. De esta forma, un sistema de estimulación cardiaca consta de un generador de impulsos eléctricos (o marcapasos propiamente dicho) y de un cable.
¿En qué casos está indicado?
Los marcapasos, en general, están indicados para trastornos del ritmo cardíaco con disminución anormal de la frecuencia cardiaca. Y hay dos causas principales de una caída anormal de la frecuencia cardiaca:
1. La incapacidad del nódulo sinusal de producir el suficiente número de impulsos por minuto : también llamado “síndrome del seno enfermo o enfermedad del nódulo sinusal”. Cuando falla el nódulo disminuye su frecuencia de disparo y a veces se producen pausas largas en las que el corazón deja de latir por espacio de unos segundos. La implantación del marcapasos está indicada si aparecen síntomas como síncope (pérdidas de conocimiento), insuficiencia cardiaca o angina, siempre que estos síntomas sean secundarios a la bradicardia (disminución de la frecuencia cardiaca).
2. El fallo de la conducción de los impulsos producidos por el nódulo al músculo del corazón :: Si se producen trastornos del nódulo A-V (aurículo-ventricular) y del sistema de conducción distal, la indicación de implantar un marcapasos depende de la gravedad de dicho trastorno y de los síntomas del paciente. Si existe un bloqueo aurículo-ventricular completo está indicado el marcapasos; si es de segundo grado, sólo se pondrá si hay síntomas, y si es de primer grado, no se implanta. Existen otras circunstancias en las que está indicado su uso.
Estos dos trastornos suelen ser el resultado de procesos degenerativos o ateroscleróticos.
Tipos de marcapasos
Marcapasos temporales : el generador no está implantado en el paciente, y pueden ser:
1. Transcutáneos (generalmente incluidos en algunos desfibriladores): los electrodos se colocan sobre la piel, uno en la parte anterior del tórax (electrodo negativo) y otro en la espalda (electrodo positivo).
2. Intravenoso (endocavitario): los electrodos son colocados a través de una vena central hasta contactar con el endocardio.
Marcapasos permanentes : el generador se implanta subcutáneamente.
¿Cómo se implanta?
Se realiza una pequeña incisión debajo de la clavícula izquierda y se introduce el cable a través de una vena cercana hasta la aurícula derecha o el ventrículo derecho (dependiendo del tipo de trastorno que se esté tratando). Posteriormente cuando el cable esté en el lugar adecuado (para ello se utilizan rayos X), se conecta al marcapasos y éste queda alojado debajo de la piel. El procedimiento finaliza cosiendo la incisión.
|
|
Restablece el ritmo cardiaco normal mediante la aplicación de una descarga eléctrica. Los hay externos e implantables, éste último sólo se recomienda en algunos casos.
¿En qué consiste?
La desfibrilación se basa en la aplicación brusca y breve de una corriente eléctrica de alto voltaje para detener las arritmias rápidas cardiacas (situaciones en las que el número de latidos cardíacos aumenta en exceso debido a que alguna zona o foco del corazón “dispara” impulsos de forma descontrolada). El choque eléctrico detiene la arritmia, lo que permite al médico, identificar y solucionar las causas que la produjeron.
¿En qué casos está indicado?
En pacientes con parada cardiaca, pérdida de conciencia y fibrilación ventricular. Puede resultar paradójico y hasta confuso aplicar la expresión “parada cardiaca” a lo que se deriva de una arritmia rápida. Sin embargo, cuando el corazón late tantísimas veces y de forma tan desorganizada, no puede bombear la sangre y por tanto su actividad “se para”. En estas condiciones la muerte sobreviene en pocos minutos si no se detiene la arritmia. La única medida que puede hacerlo de forma inmediata es la desfibrilación eléctrica.
Desfibrilador automático implantable (DAI)
Desde hace tiempo se sabe que a través de electrodos, en íntimo contacto con el corazón, se puede obtener la señal que permite conocer la actividad eléctrica de este músculo y, por tanto, diagnosticar las arritmias desde dentro. Esto dio pie a la invención, en los años ochenta, de los desfibriladores implantables, unos aparatos que no sólo diagnostican las arritmias rápidas sino que aplican desde el interior del cuerpo una energía suficiente para desfibrilar el corazón.
Los desfibriladores son aparatos caros, algo pesados y que ocupan un cierto espacio. Además, su difusión plantea el problema del personal que sepa diagnosticar una arritmia. Para soslayar este problema, han surgido desfibriladores semiautomáticos que al conectar los cables a la piel del individuo nos dicen si tiene o no una arritmia que precisa desfibrilación. Estos aparatos pueden ser usados por personal no médico, como sanitarios o bomberos.
¿Cómo se implanta?
Su implantación, hoy en día, se ha simplificado notablemente. Ya no es preciso abrir el tórax; el electrodo se coloca a través de las venas y el generador se implanta superficialmente, por debajo de la clavícula (parecido a la colocación de un marcapasos).
Riesgos del tratamiento
• Dolor ocasionado por los choques eléctricos.
• El DAI aún no diagnostica automáticamente las arritmias en un 100% de los casos, ya que en ocasiones confunde arritmias graves con otras benignas y administra choques innecesariamente. Por lo tanto, sólo se recomienda su implantación en pacientes con elevado riesgo de padecer arritmias malignas.
|
|